|

LA CUEVA DE LA
LUCERNA.

Una de las inmersiones más
espectaculares de la zona es la llamada Cueva de La Lucerna. Se encuentra
situada bajo los acantilados del extremo sur de la Urbanización Costa de
Canyamel, a medio camino entre la Playa de Canyamel y el Cabo Pinar. La entrada
de la cueva de La Lucerna, situada a unos 7 metros de profundidad ofrece
amplitud suficiente para permitir el paso holgado a varios buceadores al mismo
tiempo. Una vez que nuestros ojos se adapten a la penumbra, empezaremos a
explorar la primera cámara de unos 10 metros de ancho por unos 30 de longitud.
En el centro de la cámara se observará un gran agujero en el techo por donde
entra un haz de luz que hace que no sea imprescindible la luz artificial para
visitar la cueva, y que en las horas de los mediodías soleados mostrará a los
amantes de la fotografía submarina unos juegos de luces muy tentadores. Cuando
hayamos atravesado la cámara hasta el final, encontraremos a la izquierda un
pequeño túnel o chimenea que es la única parte de la cueva algo angosta y
completamente oscura, pero que al recorrer sus 6 ó 7 metros, nos llevará
serpenteando a la segunda cámara. Esta no está completamente sumergida, por lo
que nos podemos poner de pié y respirar sin el regulador en la boca sobre un
fondo de unos 1,5 metros, para observar las formaciones de estalactitas que
penden de la parte seca de la bóveda. La especial configuración de la cueva hace
que el techo de la sala inferior constituye el suelo de la sala superior. Se
podría decir que es una cueva de dos pisos. Una segunda lucerna situada sobre la
primera, nos iluminará toda la segunda cámara. Podemos iniciar nuestro camino de
regreso atravesando la lucerna hacia el piso inferior. No es una zona donde
abunde la vida marina pero es una inmersión ideal para iniciarse en el deporte
del espeleobuceo, ya que tiene los ingredientes de una buena cueva pero está en
todo momento iluminada en mayor o menor grado por la luz que atraviesa las
lucernas superpuestas, por lo que es prácticamente imposible desorientarse.
Además cuenta con la ventaja de estar limpia de sedimentos por lo que la
visibilidad es buena en todo momento. Es una inmersión relativamente sencilla, y
las dimensiones de la cueva hacen que no se necesiten más de 20 ó 30 minutos, lo
cual, si tenemos en cuenta la profundidad a la que está situada, nos permite
hacer la inmersión con botellas pequeñas, de 10 ó 12 litros, y sin necesidad de
hacer descompresión.

El espeleobuceo es una
especialidad derivada del submarinismo y la espeleología que requiere de unas
técnicas y una formación específicas. Para practicar este deporte es necesario
poseer una titulación básica que te acredite como buceador deportivo y seguir
una formación específica para el buceo en cuevas. Con dicha formación se aprende
a medir y controlar el riesgo para evitar situaciones de peligro. Penetrar en
cuevas submarinas sin la formación y el equipo adecuados sería una temeridad y
conllevaría riesgos innecesarios.


La Cueva del diablo

INICIO

HOME PAGE
© 2001
Gràfiques Cala Millor

|