 |
A.G. Erice
Tradicionalmente la cerámica ha sido considerada
como un arte pobre, pero si en algún caso está clara su categoría artística es
en el taller de A.G. Erice en Son Carrió (Mallorca).
Erice deja que el barro hable respetando su expresión, al igual que un músico de
jazz, lo dirige, de manera siempre improvisada, dejándose llevar por su estado
emocional. Sus técnicas son imprevisibles, jamás hace un boceto previo ni
persigue un objetivo, el resultado es una obra de asombrosa belleza, que roza el
surrealismo y que surge de lo más profundo.
En una sola cocción, barro, vidrio y demás materiales que utiliza, se funden
caprichosamente,
haciendo que el fuego imprima ese toque final tan característico de sus obras.
Cualquier material es válido, en una ocasión la fuente de inspiración para el
comienzo de una nueva obra la encontró en un viejo e inservible televisor. Una
vez en su estudio, fundió el vidrio de la pantalla y lo plasmó en forma de
mural, integrando posteriormente en él las válvulas, circuitos y demás
componentes electrónicos. La deslucida caja del televisor tenía su destino en la
hoguera de la chimenea de su agradable casa de campo, una vez convertida a
cenizas, pasaría a formar parte de una nueva obra, utilizando los restos
calcinados como componente del esmalte de su próxima creación.
El estilo de este original escultor ceramista, entre figurativo y abstracto,
evoca escenas, paisajes y rostros, su fuerza expresiva sugiere todo tipo de
sentimientos: rechazo, opresión, odio, serenidad, ternura... no trabaja, juega
igual que un niño, creando originales placas, de pequeño tamaño, que unidas
entre sí, componen murales de gran formato ideales para espacios públicos o
privados. Haga lo que haga, los volúmenes, las formas y los materiales están
realmente cuidados.
Después de trabajar la piedra, madera, hormigón y otros materiales, ha sido un
acierto el encierro en su estudio de cerámica de los últimos tres años ya que
los resultados tanto para la vista como para el sentimiento son impresionantes.



HOME PAGE
© 2001
Gràfiques Cala Millor

|